Cuando me enteré de la noticia que en Oviedo iban a construir un proyecto de Calatrava me llené de orgullo y satisfacción al minuto 1, sin embargo esa emoción desaparecería pronto al conocer todo su desarrollo posterior. Pensé, una obra de Calatrava en una ciudad de 200.000 habitantes escasos, um, atractivo pero...de dónde sale el dinero....?...vamos a dejar ahí esa cuestión peliaguda....pero aclarádmelo queridos lectores de fuera de Asturias, alguno conocía que el famoso arquitecto había construido un edificio singular en Oviedo? es así? sirve de algo la publicidad....o tal vez no...sacadme de dudas, os lo ruego..
el alcalde
Veréis el estadio Carlos Tartiere del real Oviedo estaba el pobre bastante perjudicado, una mente práctica en épocas de crisis pensaría en coger dinerito y reformarlo pero ay resulta que las mentes prácticas no abundan en política. Se decidió tirarlo y gastarse una millonada en un superstadio para un equipo que actualmente esta en 2ºB (sin acritud), tranquilos, se ha amortizado bien, su parking sirve de maravilla para las fiestas-botellón universitarias del cercano Campus del Cristo.

En el solar del antiguo estadio, otra mente aventurera del consistorio ovetense pensó en hacer algo singular, intrépido e interesante, telefonazo al estudio de Calatrava, oye que nos puedes construir en esta parcelita que sea algo bastante molón. Date! construiremos un "algo" que sea centro comercial (otro más), un auditorio-sala de conciertos (ya hay uno nuevo), hotel (otro más) y oficinas de la administración (vivan los funcionarios.)..vamos el kinder sorpresa de la arquitectura del siglo XXI.
Las obras comenzaron, duraron, y duraron y duraron no sé cuantos años, aún no esta terminado del todo de hecho, hasta finiquitar una estructura que el humor asturiano bautizó como "El Centollu". Vosotros juzgaréis su parecido razonable con semejante crustáceo. Lo que es indudable es la mala malísima situación del "algo".Rodeado de feos edificios de viviendas de los años 60/70, encajonado, sin salida...un horror.
Parecidos razonables?

Pues bien cuando su centro comercial fue inaugurado con toda la pompa y boato que se caracterizan estos actos y más en la ya de por sí hiperpija ciudad de Oviedo hubo un aluvión de visitas, entre las cuales yo misma en una tarde aburrida. Os lo contaré...
Me acerqué alegre y pizpireta por aquello de ir a fisgar el famoso y elitista centro comercial. Bonitos jardines exteriores, te vas acercando y la entrada ya es desafiante, el suelo va subiendo y el techo bajando de tal manera que antes de entrar con tanta linea de diseño tienes un mareo preocupante. Traspasas la puerta y te encuentras un lugar elegante, diafano con mucha luz, todo blanco, muy Calatrava Style. Son 3 plantas de base rectangular en cuyos vértices se articulan a su vez 4 pequeñas plazoletas de manera circular con sillones minimalistas e inscripciones poéticas doradas en el suelo. Aparentemente sencillo verdad? pues no, parece hecho para que los visitantes se pierdan, desesperen y mueran en algun rincon tras la máquina de chocolatinas kinder bueno.
La maléfica entrada

En un principio decidi entrar en una tienda casual, miré el plano ( mirar un plano cielos!), y me lancé a la aventura. He de decir en honor de sus diseñadores que alguna mente pensante para facilitar que la gente no se despiste ha colocado (bastantes meses después) los nombres de las tiendas en postes al estilo del Oeste con flechitas, lo malo es que mal orientadas, así que si las sigues puedes terminar cayendo por las escaleras mecanicas o lanzandote al vacio por la primera claraboya que veas.
Total que fui valiente y me metí en la tienda española por antonomasia, El Corte Inglés. Una gran tienda, enorme, con mucha luz, mucha elegancia, porque el Calatrava es ante todo elegante como bien he dicho, con tiendas muy cools, todas llenas de vendedoras suspirando al techo esperando que algun cliente anticrisis entre y se gaste su sueldo mileurista. Cuando estaba concentrada manoseando modelitos senti de repente una respiracion en mi nuca, estaba aún sugestionada por ver Paranormal Activity y me apeteció echar mano a mi espada élfica aver si brillaba en presencia de Orcos, me giré y era aún peor, una vendedora del Corte Inglés y encima del Calatrava que son una temible subespecie en busca de presas, son peliteñidas con rimmel dado con cepillo de dientes, maquillaje para encalar 50 casas de Arcos de la Frontera y sonrisa pagada a golpe de fundas ceramicas.

Ante la angustia de verme perseguida por la tienda "buscando esa tallina" tuve que recurrir a la socorrida frase "tranquila, solo miro" pero no funcionó asi que tuve que coger un par de prendas que claramente no me valían y huí a esconderme a los probadores, y qué probadores señores! eran como unos minipisos de esos de protección oficial, olvidaos de las fantasias morbosas que siempre han rodeado estos habitáculos, en esta ocasión te apetece traer un camping gas y quedar alli de renta, qué luz, qué lamparita, qué puf en el suelo aterciopelado. A malas penas consiguieron arrancarme de alli y salí de la tienda hasta que, como no, me sentí desorientada, necesitaba salir de esa trampa blanca de diseño antifuncional.
Encontré despues de dar un par de vueltas de campana las escaleras mecánicas, asqueada de tanto blanco y tanta luz, me lancé por ellas con la necesidad de aire fresco o una bolsa de papel en mi boca en su defecto, por fin vi la luz a lo lejos, y cual Caroline guiada por la vieja de Poltergeist fui hacia la luz, hacia la libertad, dejando al Calatrava con su magnifica firma arquitectural y sus tiendas de "lujo" sin poder mirar atrás....pero...de repente lo recordé, el deber me llamaba tenia que ir hasta las oficinas de la administración, miré hacia arriba , un sudor frío recorrió mi cuerpo y tragué saliva, ignoraba lo que me esperaba.......pero esa será otra historia...